------- MENU HORIZONTAL ------
El G20 terminó, se logró firmar un documento consensuado y el país vuelve a la normalidad. ¿Y ahora qué? ¿En qué benefició al país?

En las 48 horas que duró la Cumbre, el Presidente Mauricio Macri tuvo 17 reuniones bilaterales. Del mismo modo, el resto del gabinete, gobernadores y técnicos asistieron a decenas reuniones. Encuentros destinados a conseguir inversiones, acuerdos comerciales, promoción turística y otros convenios. En una primera estimación, entendimientos por 3000 millones de dólares.

Ferrocarril San Martín Cargas.
La empresa estatal “China Railway Construction Corporation Limited (CRCC) colaborará con la modernización del ramal de cargas con una inversión de 1089 millones de dólares. El objetivo es recuperar 1020 kilómetros de vías entre Mendoza y los puertos de Rosario y Buenos Aires. El proyecto se inició en 2017 y prevé la incorporación de 67 locomotoras nuevas, de las cuales 38 ya se encuentran en el país.  Se espera que con esta modernización se pase de transportar 1,5 millones de toneladas a 3 millones en 2025 y 8 millones en 2030.

Vaca Muerta.
Es una de las joyas energéticas del país, pero durante años su producción fue limitada por cuestiones financieras y tecnológicas; pero ahora la situación es otra. En su discurso de 5 hojas, Presidente Vladimir Putín expuso su interés en la reconstrucción del Ferrocarril Roca de Cargas con la finalidad de unir el yacimiento con el puerto de Bahía Blanco. En forma paralela, el gobierno norteamericano, mediante la corporación para la Inversión Privada en el Extranjero estadounidense (OPIC), firmó múltiples acuerdos energéticos que incluyen la construcción de un gasoducto hasta Rosario.

Energías.
Una de las grandes deudas del país es la capacidad energética, superior a los u$s 3.200 millones. En este sentido estarían por llegar nuevos financiamientos e inversiones. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó créditos para la modernización del Complejo Hidroeléctrico Binacional de Salto Grande y para un programa productivo-turístico para dicha región. En total 130 millones de dólares.
Las energías verdes ganaron respaldo en varios puntos del país. YPF-Luz recibirá 50 millones para construir el Parque Eólico Cañadón Leon, Santa Cruz, de 122 Megavatios. En tanto Genneia también recibirá un fuerte respaldo de 118 millones para construir plantas solares y eólicas en Chubut y San Juan (Ullum).
Desde el noroeste, el respaldo del Banco Europeo de Inversión y la Agencia Francesa de Desarrollo, en la provincia de Jujuy se continuaran con los proyectos de energía solar. Los parques Cauchari I, II y III son tres complejos que se están terminando de construir con una capacidad de 100 Megavatios cada uno. Con el nuevo respaldo se espera poder construir 13 plantas, de menor capacidad, para abastecer el consumo desde la red de la distribuidora provincial EJESA. 

Bancos y Financias.
Uno de los últimos anuncios fue la renovación y ampliación de acuerdo de Swap entre los Bancos Centrales de Argentina y China por un monto superior a los 60 mil millones de yuanes. Sumado a los acordados en 2017, el monto llega a los 130 mil millones (más de 18 mil millones de dólares). Este convenio que implica el intercambio de monedas es un instrumento financiero que protege los préstamos/inversiones de la volatilidad cambiaria (suba o baja), además de que permite una reducción de las tasas de interés aplicada en los préstamos. 
Por su parte el Japan Bank for Internacional Cooperation (JBIC) firmó junto al Banco Nación un préstamo de u$s 60 millones para que se reinviertan el productos/servicios japoneses necesarios para completar proyectos de infraestructura.
 
Comercio Exterior.
Un eje central para la estabilidad del dólar es la balanza comercial, si las exportaciones son más que las importaciones, ingresan divisas. En este sentido se firmaron nuevos acuerdos. La República Popular de China se comprometió a retomar las compras de porotos y aceite de soja por un monto de 2-3 millones tn y 300/400 mil tn. También se sumará arándanos y carnes ovina, caprina y equina. Estados Unidos levantó las restricciones a la carne bovina nacional y limones.
Por su parte, el Presidente de Singapur manifestó su interés en la compra de carnes y vino. En tanto se podría comenzar a exportar litio a La India.
El tan buscado acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea seguirá pendiente, esta vez por el desinterés de Brasil en el mercado del sur y las relaciones multilaterales. Aun así se obtuvo importantes respaldos desde Francia, Alemania, España y Países Bajos.

Otros.
Es continuo respaldo de Argentina al Acuerdo de Paris y la lucha contra el Cambio Climático tuvo su efecto. El mismo Presidente Emmanuel Macron manifestó que Francia no apoyará proyectos en países que estén por fuera del acuerdo, en referencia al brasilero Jair Bolsonaro que anunció la salida de su país. En oposición la Agencia Francesa de Desarrollo financiará con 140 millones de dólares la construcción de obras hídricas, en tanto desde Unión Europea también se podrían recibir 45 millones para tratamiento de residuos sólidos y 80 millones para  obra de agua y saneamiento.
En materia de transporte terrestre llegarían inversiones chinas, norteamericanas y del BID para los corredores andinos, la ruta 5 y la ruta nacional 7. 

Los documentos firmados son muchos: acuerdos de financiamiento, intercambio comercial, protocolos de exportaciones, cooperación tecnológica, respaldo ante inversores, flujo informativo contra el lavado de dinero e incluso convenios para el reconocimiento de aportes jubilatorios. Algunos llegarán a buen puerto, otro no tendrán los resultados deseados, y muchos otros tal vez ni siquiera se ejecuten. Pero definitivamente algo  quedará, además de una foto de Mandatarios y una cuantiosa cuenta millonaria en gastos de organización. Algo que no es poco en un mundo marcado por una guerra comercial entre las dos potencias mundiales y la expansión de las políticas nacionalistas-proteccionistas.
La cumbre de los mandatarios y altos funcionarios de los 20 países más importantes llegó a su fin. En total el gobierno nacional invirtió más de 1000 millones de pesos en gastos de organización y protocolo. Pero en oposición llegaron miles de personas y sistemas logísticos.

En total llegaron al país 35 delegaciones, 20 por ser miembros estables del G20, tres países invitados y los representantes de organismos internacionales. En total llegaron más de 20 mil personas entre funcionarios políticos, cuerpos de seguridad, administrativos y prensa acreditada. Personas que en los escasos tiempos libres consumieron alojamiento, alimentos, transporte y otros servicios; pues la amplia mayoría no son cubiertos por los gastos protocolares. La Federación de Comercio e Industria de la ciudad de Buenos Aires estimó que solo en las 48 horas oficiales del evento se generarán ingresos por 228 millones de pesos. 
No se incluyen los gastos de los servicios de seguridad e inteligencia que se encuentran desde mucho antes en el país. Tampoco las tasas de aeropuertos de los 94 aviones privados y los 15 vuelos comerciales de las últimas 48 horas. Cada una de las delegaciones costea sus propios gastos, es decir que incluso las decenas de automóviles oficiales y de apoyo dejaron su cuota en combustible.

No es un secreto que Argentina no es una potencia en materia de defensa, en parte por cuestiones presupuestaria-ejecución, y en parte por motivos geopolíticos de los últimos 30 años. El país debió ponerse al día con la modernización y compras: medicina, helicópteros, vehículos y radares, un gasto que quedará para el uso cotidiano. La noticia pasó por la donación de la República Popular de China: 4 vehículos blindados CSK-162, 30 motos y equipos anti-explosivos; equivalentes a 17,5 millones de dólares (680 millones de pesos).

Pero parte del principal valor económico que deja la Cumbre del G-20 no es inmediata. En primer lugar, encabezar un evento de tanta magnitud tiene una repercusión mundial. Una megadifusión gratuita del país que beneficia al turismo nacional. En segundo lugar es la posibilidad de realizar encuentros con las naciones más desarrolladas y las personas más influyentes de la macroeconomía.
El Primer Ministro de la India, Narendra Modi, quien posee 45 millones de seguidores en twitter, encabezó una jornada de yoga en el predio de La Rural. El Presidente francés Emmanuel Macrón rompió con el protocolo al visitar la biblioteca El Ateneo, lo cual fue tapa en diarios. También visitó la Fundación Borges y Puerto Madero. El carismático líder surcoreano Moon Jae-in visitó el Parque de la Memoria. El jefe de estado turco Recep Endorgan pasó por el histórico Café Tortoni. Es decir que algunos de los líderes del mundo, con millones de seguidores, exponen en las redes la cultura, historia y bellezas de la Argentina.
Incluso el Hashtag #Colon llegó a ser Tendencia Global durante horas con más de 67 mil tweets. Incontables personas vieron los mejores paisajes del país en el show del emblemático Teatro Colón. 

En total fueron unas agitadas 48 horas que paralizaron la ciudad de Buenos Aires, y otras sedes; menos que un fin de semana. Pero fue tiempo suficiente para se codeara con 22 jefes de estados y altos miembros de organizaciones internacionales; solo dos en los que se firmaron acuerdos bilaterales para ampliar la exportación de productos argentinos y conseguir financiamiento para grandes obras de infraestructura por 3000 millones de dólares. Entre los anuncios más destacados están los 225 millones de euros del Banco de Inversión Europeo para la construcción de plantas solares, el compromiso del gobierno chino para reacondicionar la línea ferrea San Martín Cargas, y el interés ruso por hacer lo mismo por las vías que llegan al yacimiento de Vaca Muerta.

Organizar un G-20 es un gran desafío que requiere tiempo y mucho dinero; principalmente cuándo un país intenta salir de un profundo déficit aplicando austeros recortes en todas las áreas. Pero por otro lado es ana posibilidad de desarrollo a corto, mediano y largo plazo. Millones de personas en el mundo vieron alguna noticia del evento y cómo son las 11 ciudades sedes, todas con atractivos turísticos.